Polarización Neptuniana
- Flor Cristaldo
- 27 mar 2023
- 3 Min. de lectura

La polaridad transpersonal neptuniana, se experimenta cuando Neptuno se encuentra en determinados lugares de la Carta Natal, hace su danza energƩtica entre el signo que rige Neptuno, es decir Piscis, y su opuesto complementario Virgo, el gran arquitecto por excelencia.
AsĆ comienza a dilucidarse que, ante este ocĆ©ano resonante de hĆper-sensibilidad pisciana, la psique puede encontrar un refugio en lo virginiano tendiendo a reaccionar a travĆ©s de la formación de diques de hĆper-racionalización, mediante un exagerado control de las estructuras y rutinas, o quizĆ” del orden, la limpieza y la constante atención a la salud.
Como alternativa a esta energĆa diluyente, la persona con polaridad neptuniana puede intentar luchar contra ella cueste lo que cueste, esforzĆ”ndose por mantener un perfecto orden, una pulcritud extrema, unas rutinas alimenticias rozando con lo hipocondriaco, una agenda sumamente meticulosa, una mente que opera con la mecanicidad de un reloj.
En el otro polo, el sujeto se escapa de toda forma, no quiere pertenecer a ese mundo concreto visto desde Virgo/Capricornio. La persona cree que mientras mĆ”s diluida estĆ©, mĆ”s podrĆ” sobrevivir a esa cĆ”rcel de tiempos y reglas, entonces busca formas escapistas de vivir la vida, ya sea pasando horas mirando cine, usando alcohol y sustancia para desconectarse del entorno, soƱando despierta o durmiendo la mayor parte del dĆa, quedĆ”ndose por horas en la baƱera, haciendo arte sin preocuparse por las cuentas que hay que pagar, buscando estados de meditación alejados de las responsabilidades mundanas, haciendo Yoga o cualquier otra disciplina que sirva para mantenerse en ese ājardĆn del EdĆ©nā energĆ©tico, sin prestar atención a las responsabilidades de la vida.
Ahora bien, ¿Cómo encontramos el camino del medio? ¿Cómo logramos acercar las distancias entre los extremos, haciéndonos cargo de cada uno de ellos?
Teniendo en mi carta, esta polarización, creo importante entrar en contacto con el vaivén entre orden y desorden, el caos y el no caos, entre exigencia y laxitud.
En algún punto, se trata de aprender a seguir reglas y tiempos cuando hay que hacerlo, pues eso también es fluir a cada momento, y también aprender a relajar cuando el sistema realmente lo necesita.
Sólo asĆ podemos empezar a ponernos como meta llegar a ese entramado de geometrĆa sagrada, perfecta y resonante a la vez, donde la reactividad a nivel emocional tarde o temprano cede para dar lugar a una respuesta integral de todo el conjunto, del individuo y el sistema en intercambio constante. Para internalizar este manejo de la energĆa, del tono muscular y del foco de la conciencia, recomendamos ampliamante la prĆ”ctica de Hatha Yoga.
Aprender a manejar el tono muscular a consciencia, es una gran herramienta para esta polaridad, pues a mĆ”s rechazo psĆquico de un sistema hipersensible, mĆ”s rigidez de dique.
La polaridad transpersonal neptuniana pide encontrar estructuras flexibles como la del bambĆŗ para que, sin perder las raĆces, podamos dejarnos volar en la fantasĆa, la ensoƱación, los procesos creativos y permitirnos sentir todo ese caudal de resonancia empĆ”tico.
Tomar plena consciencia de la propia hĆper-sensibilidad hace que nos permitamos, cuando tenemos la oportunidad, un tiempo a solas para sentir, reciclar y resignificar toda la información vibracional captada aĆŗn de forma inconsciente. Utilizar el arte para canalizar toda esa información y lograr la sĆntesis entre razón e intuición, tambiĆ©n es vĆ”lido. La mĆŗsica, la pintura, el cine, la fotografĆa, disciplinas energĆ©ticas y sensibles, el estudio del lenguaje per se y de los lenguajes simbólicos como la Kabala, la AstrologĆa, la Alquimia, el Tarot, el universo del inconsciente colectivo y los arquetipos; todos ellos son una clara manifestación de este eje y colaboran en la danza de esta polaridad.
S
iempre recordemos que Virgo y Piscis son dos caras de una misma monedaā.
Āæ Tenes esta polaridad transpersonal? Āæ Como la vivencias?
Te leemos asĆ aprendemos entre todxs.
